Muy buenos días a todos.
Yo, con mi amor a los pájaros, estoy contento porque he visto ya a los vencejos sobrevolar los cielos de Madrid, aunque todavía en pequeño número.
Espero oir sus gritos característicos del amanecer y el atardecer cuando vuelan más bajos , entre los tejados , alegrando los despertares y los anocheceres de la ciudad hasta agosto, que nos abandonan.